© 2019 Ricardo Coello Gilbert

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1Timoteo 2,11-12 / Eclesiastés 7,26, 2016 / 2013

Texto sobre obra que pertenece a una serie de anagramas realizados a partir de citas bíblicas; los textos alterados corresponden a citas cuyo contenido original promueve la misoginia, la homofobia, la esclavitud y otros tipos de odio y violencia. Serie iniciada en 2013; continúa en desarrollo.

A partir de las letras de la cita bíblica 1Timoteo 2,11-12:

“Que las mujeres escuchen la instrucción en silencio, con todo respeto. No permito que ellas enseñen, ni que pretendan imponer su autoridad sobre el marido: al contrario, que permanezcan calladas.”

Se lee ahora el siguiente anagrama:

"No normalizar el odio

ni perpetuar aquellas

supersticiones que:

aquejan, menosprecian,

que maltratan.

Debemos encontrar

un chance de detener

los daños, siendo

nuestro silencio

cómplice cruel."

En la obra "Eclesiastés 7,26", a partir de las letras de la cita bíblica que le da su título:

“Y yo encuentro más amarga que la muerte a la mujer, cuando ella misma es una trampa, su corazón, una red, y sus brazos, ataduras. Con el favor de Dios, uno puede librarse, pero el pecador se deja atrapar.”

 

Se lee ahora el siguiente anagrama:

“Para el corto idiota, clamo, la realidad es observada y ocurre desde su torpeza. No espere jamás encontrar razón en su mente pobre y amurallada. Su queja acumula amargura y su ofensa, un mar de pus.”

Esta última cita, "Eclesiastés 7,26", fue la que dio origen a la serie de anagramas bíblicos trabajados desde 2013. El anagrama para "1Timoteo 2,11-12" fue terminado en 2016 aunque la pieza sigue en producción.

Ambas citas fueron seleccionadas por su claro contenido misógino. ¿Necesitamos más evidencias de que todo este cuento es indudablemente un invento del hombre? Si aún uno no se convence, bastaría entender que cuando un dios aprueba, ordena o inspira la inequidad, el odio y la violencia, es un buen momento para considerar la apostasía. No debería ser una aspiración muy elevada superar los prejuicios reforzados por supersticiones de la edad de bronce, pero cualquier inmoralidad e injusticia puede perpetuarse cuando se desestima el pensamiento racional y crítico, vanagloriándose de su abdicación [para aceptar proposiciones injustificadas (a aquello le llaman 'fe' y lo celebran como laudable)]. La igualdad social, económica y política de hombres y mujeres resulta incómoda a quienes pretenden prolongar su posición de dominio, su estupidez.

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