© 2019 Ricardo Coello Gilbert

Declaración, 2018

Una versión previa y más breve de esta declaración fue elaborada para una publicación preparada por la Universidad de Cuenca. Los puntos de aquella primera versión han sido todos publicados anteriormente en diferentes medios. 

  • Puedo estar equivocado.

  • La realidad se mantiene imperturbable ante nuestros prejuicios, caprichos, afiliaciones y supersticiones; ante nuestra ignorancia y nuestras limitaciones; independiente de nosotros, de nuestras creencias y de nuestras descripciones de ella —que ni la hacen ni la deshacen—; la realidad está ahí, incorruptible, impasible, libre y hermosa.

  • La verdad es aquello que está en correspondencia y conformidad con la realidad.

  • Una vez admitida la posibilidad de errar, debemos preocuparnos por utilizar una herramienta que minimice nuestra propensión natural a malinterpretar la realidad y, de ser necesario, que perfeccione constantemente nuestro discernimiento de ella.

  • La ciencia hace preguntas en los límites del conocimiento ampliando nuestra noción y entendimiento de la realidad. La filosofía cuestiona la realidad, expandiendo nuestra concepción de lo posible*. El arte sensibiliza la realidad enriqueciendo nuestra experiencia perceptible de la misma.

  • La curiosidad, la necesidad de hacer preguntas, de cuestionarlo todo, la búsqueda del conocimiento y cómo accedemos a este, la búsqueda empírica de experiencias sensibles, la búsqueda intelectual de lo posible, la posibilidad del error, la emoción de la búsqueda, o la emoción del hallazgo, son cualidades que forman parte intrínseca de nuestra naturaleza, parte fundamental de la experiencia humana y son componentes primordiales para nuestra emancipación de las certezas, núcleo central de tiranías políticas, religiosas y socioculturales.

  • Aspiro a la emancipación de éstas y de toda forma de tiranía; sean bienvenidas las responsabilidades y obligaciones morales que, como consecuencia suya, nos imponga nuestra libertad.

  • Hay que mostrarse particularmente escéptico ante supuestas verdades que se nos prohíbe cuestionar.

  • Toda conjetura que no pueda ser cuestionada ni criticada debe ser desechada.

  • La censura suplanta al debate en una agrupación o colectividad corrupta y subestima la capacidad crítica de sus integrantes.

  • Cualquier mundo (o ficción) es posible, mientras no existan contradicciones dentro de sus postulados**.

  • Un mundo (o ficción) que se superpone a la realidad, contradiciéndola, no es posible.

  • En el intento por comprender los mecanismos detrás de grandes mitos y ficciones, opresoras fabricaciones del hombre que menosprecian nuestra especie, coartan nuestras responsabilidades e impiden nuestro progreso moral, racional, equitativo y digno, encuentro que sus imposiciones, supersticiones y sus certezas requieren de sujetos crédulos, desinformados, acríticos y sumisos para enquistarse en el poder y perpetuar su posición de dominio sobre otros, escudándose detrás de un irracional, falso e inmerecido carácter de intocable o ‘sagrado’, típico de relaciones tiránicas que impiden cualquier increpación, cualquier disidencia, convirtiéndose en un callejón sin salida del progreso intelectual humano.

  • Las certezas impiden el desarrollo de nuestras sociedades; ensordecerse ante cuestionamientos perpetúa un orden tiránico, anquilosado, corrupto.

  • Una idea no es más ni menos loable por ser antigua. Las tradiciones también pueden estar equivocadas.

  • Superar equivocaciones es parte fundamental del aprendizaje, avance y progreso humano.

  • Aprender es cambiar de parecer al ser enfrentados a nuevas evidencias que invaliden nuestras preconcepciones o que reduzcan nuestra ignorancia previa; es la revisión crítica de nuestras creencias***.

  • Negar la posibilidad del cambio, niega el propósito del debate.

  • Por ser la libertad la posibilidad de ejercer nuestras facultades y las responsabilidades que éstas conllevan, cualquier doctrina o instancia que exonere nuestras responsabilidades, atenta contra nuestra libertad.

  • Es una necesidad moral vivir en una sociedad donde todas las personas puedan disfrutar de los mismos derechos y libertades.

  • El crédulo es alguien fácil de engañar; el creyente es quien celebra como laudable su credulidad.

  • Nuestras creencias deben estar en conformidad con las evidencias de la realidad, de esto dependerá la racionalidad y la moralidad de nuestras acciones, nuestro comportamiento y nuestras decisiones.

  • La búsqueda de la verdad y su impartición es requisito fundamental de una democracia.

  • El ocultamiento de la verdad y su censura es característico de tiranías.

  • La opresión es real, aunque el tirano sea imaginario.

  • Quien no puede cuestionar las doctrinas que sigue, debe cuestionar su libertad.

  • La irracionalidad, la ignorancia y la mediocridad no toleran críticas; en cambio, la razón, el conocimiento y el progreso, las exige.

  • Puedo estar equivocado.

*Russell, B. (2012). The Problems of Philosophy. Amazon Digital Services LLC. Recuperado de Amazon.com.

**Carnap, R. (2015). An Introduction to the Philosophy of Science. Mineola, NY, EEUU: Dover Publications.

***Popper, K. (2011). Realismo y el objetivo de la ciencia. Post Scriptum a La Lógica de la investigación científica. Vol. I. Madrid, España: Editorial Tecnos.

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